A un mes de las elecciones acusan compra de votos; 500 pesos el costo promedio

El voto se está comprando en 500 pesos promedio, no obstante, hay entidades como el Estado de México, donde se llega a  cotizar hasta en 5 mil, mientras que en la Ciudad de México el precio del voto varía de 200 a 2 mil 500 pesos, según reportes ciudadanos, denunció la organización denominada “Acción Ciudadana Frente a la Pobreza” (ACFP).

A nadie sorprende que esto suceda en nuestro país. Por el contrario, es una perniciosa práctica ancestral. Hoy, en una contienda muy intensa, la más importante en la historia del país, por el número de electores registrados en el padrón, y por lo politizado del proceso, los partidos políticos buscan a cualquier precio asegurar los votos necesarios que les aseguren el triunfo o por lo menos el mayor número de gubernaturas, alcaldías o congresistas. Ello incluye la compra de votos.

Incluso, ACFP  señala que el esfuerzo ciudadano debe ser atendido por las autoridades responsables de la organización, administración y fiscalización de las elecciones en México. La compra y la coacción del voto obstruyen la democracia, impiden la construcción de una ciudadanía informada, participativa y responsable, lesiona la dignidad humana de la ciudadanía; “es inmoral, ilegal y no debe quedar impune”, precisó.

De la coacción del voto, a tan sólo 33 días de la jornada electoral, nadie se salva. Quizás algunos de los institutos políticos contendientes sean más burdos y descarados para realizar la deleznable acción que otros, sin embargo ninguno de ellos puede jurar que no lo llevan a cabo.

Inducir el voto, también se da mediante los famosos “acarreos”, la consabida torta con su respectivo refresco, el obsequio de playeras y gorras y en tiempos más recientes, la repartición de tarjetas de débito con ciertas cantidades, eso sí, condicionadas a que ganen los candidatos del partido respectivo. Así que nadie se llame sorprendido por la compra de votos.

Lo mejor es actuar de acuerdo a las convicciones y preferencias personales, sin vender el sufragio a cambio de unos pesos. Aunque hay que reconocer que, en un país con 53 millones de pobres, esto es un tanto irresistible. En zonas de alta marginación, 500 pesos es una fortuna y sirve para comer durante algunos días.  

*Nota del Editor: Foto: Especial Internet*