Trabajos precarios, los del sector de servicios de consumo

La creciente desigualdad laboral en México se debe al incremento de los trabajos precarios, particularmente en el sector de los servicios de consumo, manifestó la doctora Ángela Giglia Ciotta, profesora-investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

La coordinadora del Posgrado en Ciencias Antropológicas de la Unidad Iztapalapa de la UAM dijo que es durante las relaciones laborales de los trabajadores con sus patrones como se produce y reproduce la desigualdad, al ser estos últimos quienes se enriquecen “al llevar la explotación y la sumisión de los empleados a niveles extraordinarios e indignantes”.

Los empleados en el sector de los servicios de consumo –diversos tipos de vendedores en centros comerciales y concesionarias de autos, despachadores en gasolineras, empacadores de supermercados, acomodadores de auto en estacionamientos y cuidadores de autos en establecimientos, además de los meseros– carecen de derechos laborales, incluido el salario.

“Tienen en común que su labor es útil para el consumo, trabajan subordinados a un patrón, pero una buena parte o la totalidad de su ingreso no proviene directamente del empleador, sino que deriva del consumidor bajo la forma de propina, además de que son obligados a ser dóciles, atentos, seductores y hasta serviles", precisó.

En el Seminario Divisional La desigualdad social en México. Desafíos y acciones transformadoras, efectuado en la Unidad Iztapalapa, Giglia Ciotta resaltó que son empleos precarios porque no responden a las características de un trabajo digno o decente definido por la Organización Internacional del Trabajo, de contar con estabilidad y derechos laborales plenos, seguridad social, ejercicio de libertad y autonomía sindical.

La doctora en Antropología por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París aseveró que si bien una buena parte de ellos labora en empresas formales y paga impuestos, “son trabajadores precarios”.

Al dictar la conferencia ¿Cómo se reproduce la desigualdad laboral?: Etnografía de los servicios al consumo, la investigadora expuso que como resultado de diversos cambios socioeconómicos, el trabajo estable se ha transformado y pulverizado en diversas figuras de contratación laboral: por contrato de tiempo determinado, por horas, días, semanas o eventual.

Por ello, apuntó, “la perspectiva de tener un seguro de gastos médicos o una jubilación ya no está en el horizonte de los empleados”.

La Reforma Laboral de 2012 sometió la vida cotidiana de los trabajadores a las necesidades de la empresa, sin poder predecir tiempos y formas de sus actividades de trabajo y descanso, ya que prevalece la incertidumbre y el carácter casi eventual de la relación laboral.

La doctora Ángela Giglia Ciotta sostuvo que los trabajadores al servicio del consumidor, como los vendedores de centros comerciales, perciben el salario mínimo y un porcentaje sobre las ventas; los de autos, en algunas concesionarias, sólo perciben un porcentaje por las ventas; los de las gasolineras viven de la propina e incluso pagan por trabajar, caso similar a los de los estacionamientos que deben dejar una cuota diaria de sus propinas a la empresa.

Entre los casos de explotación y precariedad destaca el de los meseros, porque “en los restaurantes es más evidente el contraste entre el enriquecimiento de las empresas a costa de los trabajadores. Aquí es donde se hace más patente la desigualdad”.

En los establecimientos de tamaño mediano hacia arriba y en todas las cadenas, el mesero debe dejar al patrón un porcentaje del monto de la venta, tomado de lo que ha recaudado de propinas, bajo lo que se denomina “tronco” o “moche”, dinero que sirve para pagar el salario de otros trabajadores y financiar a la empresa.

*Fuente: UAM-457 del 08-11-2016*