Si el gobierno no garantiza seguridad y abate impunidad, continuarán linchamientos: CNDH

La falta de un estado de derecho pleno en México ha sido el marco para que la barbarie de la violencia se extienda a los linchamientos. La responsabilidad de garantizar seguridad a la ciudadanía recae en las autoridades federales, estatales y municipales. Pero por lo visto, en nuestro país esa es letra muerta. Hordas de bárbaros, manipulados con fines aviesos, han privado de la vida a supuestos “delincuentes”, lo que ha costado la vida a inocentes como recientemente sucedió en Puebla.

“En tanto el Estado no cumpla con sus obligaciones de abatir la impunidad y brinde condiciones mínimas de seguridad a la sociedad, la desconfianza en las instituciones y la desesperación de las personas por obtener justicia, dejará abierta la puerta para que se presenten nuevos casos de justicia por propia mano”, advirtió este sábado el Ombudsman, Luis Raúl Gonzáles Pérez.

El pasado 29 de agosto, dos campesinos fueron confundidos con secuestradores en Acatlán de Osorio, municipio de la entidad poblana y fueron linchados ante la vista e incapacidad de las autoridades municipales. Actos como éste exhiben plenamente al México bárbaro, al de autoridades y gobierno negligentes, al de la impunidad total, y al de un sector de la sociedad degradado e inhumanizado.

Cuando existe impunidad en tan aberrantes conductas, se propicia la reincidencia. Pero el problema central se ubica en la ancestral falta de justicia, auspiciada desde el corrupto e inservible sistema judicial mexicano, en ése, donde las leyes están disponibles para aplicarse a modo si se cuenta con el dinero para comprarlas. En ese marco, es posible entender –que no justificar- la desconfianza de entregar a los “infractores” a las policías; esa es la creencia popular.

De acuerdo a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, (CNDH), tan sólo en 2018, hay registro de cuando menos 25 personas que habrían sido privadas de la vida y 40 que se habría intentado linchar y fueron rescatadas con distintos grados de lesiones. De esta dimensión es la gravedad del problema.

*Nota del Editor: Foto: Especial Internet*