Robo de autotransportes de carga, grave amenaza en la cadena de suministro

Los constantes robos en contra de autotransportes de carga, se han vuelto una pesadilla para el sector, las mermas por ese delito son cada vez mayores. Además esta clase de hurtos se ha convertido en una grave amenaza en la cadena de suministro de la industria mexicana, y las pérdidas anuales estimadas ascienden a billones de dólares.

Actualmente el sector del autotransporte moviliza aproximadamente 84 por ciento de la carga doméstica que se traslada por tierra y 83 por ciento del total de la de comercio exterior.

Sin embargo, y a pesar de esta relevancia en la infraestructura de abastecimiento nacional, las bandas criminales se las ingenian cotidianamente para apoderarse ilícitamente de las unidades de carga.  Tan sólo en la red de carreteras federales se contabilizan 180 robos a vehículos de carga por día. La zona de más alto riesgo se ubica en la ruta México-Puebla-Veracruz, conocida por los transportistas como el “Triángulo de las Bermudas”, debido al gran número de camiones desaparecidos, hurtos y secuestros.

No obstante, es en Querétaro, Hidalgo, Estado de México, Tlaxcala, Morelos, Puebla y Ciudad de México donde ocurren más robos. Además, el hurto de productos electrónicos tiende a ocurrir con mayor frecuencia en la zona centro.

Mientras que en la región norte la incidencia es en el robo de productos industriales tales como acero, aluminio, cobre e insumos para la construcción. Los bienes predilectos son aquellos de alto valor (medicamentos, piezas automotrices, autos nuevos, electrónicos) y fácil reventa (abarrotes, alimentos y bebidas).

La Zona Metropolitana es un lugar que permite a los ladrones almacenar, vender y distribuir fácilmente todo tipo de productos robados. Las regiones Centro, Golfo y Noreste presentaron los niveles más altos de riesgo debido a sus altos niveles de violencia y delincuencia organizada.

El robo de vehículos de carga es el detonador de una serie de delitos posteriores que afectan principalmente a la industria y el comercio, además de romper el crecimiento económico, pues de acuerdo a especialistas, crece al amparo de la corrupción, facilita el contrabando, piratería, evasión fiscal y comercio ambulante. Otro efecto perverso es que la venta de mercancía robada se realiza a precios por debajo de los establecidos por el mercado, lo que provoca la pérdida de empleos en las empresas legales.

Resulta impostergable que las autoridades atiendan a fondo tan delicado problema cuya frecuencia alcanzó desde hace tiempo niveles alarmantes. Tanto así que durante el primer bimestre de 2015, el robo al transporte de carga en la red carretera del país registró un incremento de 90 por ciento con violencia y de 533 por ciento sin violencia, comparado con el mismo periodo del año anterior.

En el presente sexenio, la industria de la seguridad privada se incrementó entre 50 y 60 por ciento; el rubro del rastreo y localización satelital se estima que aumentó su participación de mercado entre 20 y 30 por ciento.

Todo lo anterior encendió los focos rojos en la Cámara baja, por lo que el diputado Jorge López Martín, secretario de la Comisión de Transportes, propuso reformar el artículo 377 del Código Penal Federal, para sancionar con pena de 5 a 15 años de prisión y hasta mil días multa, a quien utilice, trafique o comercialice con los productos o bienes robados a los autotransportes de carga.