Revire del 28 de octubre de 2021

Los negocios tienen una estrecha simbiosis con la política. Ambos se benefician de esa relación. México es un ejemplo claro de ello. Empresarios que obtienen gracias de los políticos y viceversa. Así que no extraña en absoluto el anuncio de Volaris, la línea aérea de bajo costo, que este miércoles dio a conocer su aceptación de operar en el aeropuerto Felipe Ángeles. La decisión de la empresa aérea tiene un claro componente político. Al momento de alinearse al deseo del presidente López Obrador para que dicho aeropuerto, cuestionado severamente por especialistas, sea utilizado por la aviación comercial, se granjea las simpatías de Palacio Nacional. En política nada es gratis, como tampoco en la industria. Cada quien ve por sus intereses. Ahí radica precisamente lo simbiótico de ese vínculo. En este caso, lo que menos importa a gobierno y Volaris, es la gente, los usuarios. Para la administración obradorista lo prioritario es el aplauso y elogio fácil.

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