Revire del 28 de octubre de 2016

Otro escándalo de grandes dimensiones parece haber tocado las puertas de Los Pinos: el nombramiento del priista Raúl Cervantes Andrade como nuevo procurador general de la República. Al conocerse la propuesta del presidente Enrique Peña Nieto y la aprobación ‘fast track’ en la sumisa Cámara alta, las inconformidades porque el primo del consejero jurídico de la Presidencia, Humberto Castillejos Cervantes dirija a la PGR, despertó de inmediato toda clase de suspicacias y rechazo de ciertos sectores de la sociedad. Ayer mismo, la organización civil México Unido Contra la Delincuencia, reprobó con profunda dureza la designación de Cervantes Andrade y la reprochó al mandatario mediante un comunicado: “Sr. Presidente, aunque usted diga que no lo hace a propósito, hay días que realmente parece que se levanta con muchas ganas de joder el país”. Nuevamente el aroma de la imposición impregna al Ejecutivo federal y delata el deseo del blindaje.

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