Revire del 28 de enero de 2022

Para ciertos pseudoperiodistas tener un comportamiento rastrero durante las mañaneras tiene amplias recompensas. Lo mismo les entregan algún consulado para vivir espléndidamente del erario, que los premian con la dirección de una dependencia gubernamental. Este jueves se dio otro de esos lastimosos ejemplos. El presidente López Obrador anunció el nombramiento de Nuria Fernández como titular del DIF. La promoción obedece, justificó el mandatario, porque ella “es puro corazón, buena, de buenos sentimientos, honesta y de convicciones”. Es decir, la preparación y experiencia para el puesto no tienen la menor importancia, se privilegia el amiguismo, las muchas loas, la obediencia y lealtad a ciegas. Con esa “virtudes” es posible montarse sin el menor pudor al presupuesto y tener garantizada la protección a ultranza desde Palacio Nacional.  Hoy, así enriquecen el nivel de gobierno en la 4T. Peor que antes.   

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