Revire del 27 de septiembre de 2021

Una serie de “casualidades” entre los gobiernos de Estados Unidos y México se han generado desde que el presidente López Obrador recibió y dio voz a un par de dictadores: Miguel Díaz-Canel y Nicolás Maduro. A los estadunidenses no les hizo ninguna gracia que el tabasqueño dispensara un trato preferente a los autócratas y exigiera el fin del embargo a Cuba, así como que enviaran a su embajador a la última fila durante la parada militar del pasado 16 de septiembre. Las provocaciones pareciera que empezaron a tener respuesta en Washington. El secretario de Estado, Antony Blinken, canceló su visita a México para los festejos por la consumación de la Independencia. El desaire ahí queda. Otro hecho que pinta cómo está la relación entre ambas naciones, es la detención de 14 soldados mexicanos que el fin de semana cruzaron la frontera hacia la unión americana. Esposados y desarmados los militares fueron exhibidos en video. Coincidencia pura dirían algunos.      

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