Revire del 26 de septiembre de 2018

Se cumplen 4 años del inextricable caso de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala, Guerrero. Un tema absolutamente politizado y del cual han sacado raja política y económica muchos vivales que han lucrado con la tragedia. La “verdad histórica” a nadie ha convencido. El dolor de las familias ahí está, vivo, perenne, en medio de la polémica y del evidente desaseo en las investigaciones. No hay duda de las complicidades entre el entonces gobierno municipal perredista y el crimen organizado para desaparecer a los alumnos de la normal de Ayotzinapa. Tampoco existe incertidumbre de que este asunto fue el punto de quiebre de la administración peñista que permitió le endilgaran la desaparición de los estudiantes. El presidente Peña Nieto dejará el poder en un par de meses y le seguirá por el resto de sus días el estigma de los normalistas sacrificados. El gobierno de AMLO heredará un problemón, ojalá pueda resolverlo.

Add This: