Revire del 26 de noviembre de 2018

El problema de los migrantes centroamericanos alcanzó dimensiones que no puede controlar el gobierno mexicano. Peña Nieto, a unos días de concluir su gestión ya no quiso asumir la responsabilidad y cargar con el costo político. En tanto, la petición de Donald Trump fue clara: detener el éxodo antes que llegara a su frontera. Las autoridades mexicanas fallaron, no pudieron con el ímpetu de hondureños, salvadoreños, nicaragüenses y guatemaltecos, principalmente. Del hambre, violencia y falta de trabajo huyen esos migrantes que buscan con desesperación un mejor nivel de vida. Ayer, parte de la caravana trató de irrumpir a la unión americana por la zona de Tijuana pero fueron rechazados violentamente por la patrulla fronteriza y otros cuerpos policiacos mediante gas lacrimógeno y balas de goma. Trump presiona para que México le haga el trabajo sucio y contenga la migración. Un lío bastante complejo le espera a AMLO. Por cierto, ¿ordenará una consulta para solucionarlo?   

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