Revire del 26 de marzo de 2019

Ni dos meses transcurrieron desde la visita de el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, a nuestro país, cuando el jefe del Ejecutivo, Andrés Manuel López Obrador, generó un desencuentro diplomático con la nación ibérica. En una carta que el mandatario mexicano envío al Rey Felipe VI, quien estuvo presente en la ceremonia donde el tabasqueño asumió la Presidencia, exige una disculpa para los pueblos originarios por las atrocidades cometidas durante la conquista hace 500 años. La respuesta no tardó. “La llegada, hace quinientos años, de los españoles a las actuales tierras mexicanas, no puede juzgarse a la luz de consideraciones contemporáneas”, afirmó la réplica proveniente de la Moncloa, además de “rechazar el contenido con toda firmeza”. Es el primer frente abierto por López Obrador en el extranjero. Es deseable que en ese tenor, también exija una disculpa a EE.UU. por los agravios recurrentes a nuestros paisanos.

Add This: