Revire del 25 de abril de 2022

Morena, el partido en el poder, se metió en un callejón sin salida al organizar una campaña de odio en contra de los diputados opositores que echaron para atrás la reforma eléctrica. Reprobable a todas luces, además de peligrosa, la maniobra fue avalada por mismísimo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Dicha estrategia, reprobada por la ciudadanía, lejos de afectar a los legisladores del PAN, PRI, PRD y MC, les dio un aura de víctimas, de perseguidos por el régimen. Los beneficiaron pues. Al mismo tiempo revivió el temor de buena parte de la población de que tanto el mandatario como sus huestes radicales, son peligrosos para el país. Quien haya tenido la aberrante idea de perseguir, acosar e intimidar a los diputados de la oposición, debe recibir un rapapolvo del tabasqueño. Al gobierno obradorista le salió el tiro por la culata y vamos a ver cómo sale del entuerto que en nada le favorece.     

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