Revire del 23 de noviembre de 2016

Obligado por las difíciles circunstancias políticas que enfrenta, aunadas al desprestigio derivado de  los casos de corrupción, el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto atraviesa uno de los momentos más críticos del sexenio. Incluso, diversas encuestas recientes ubican al mandatario en el nivel más bajo de aprobación ciudadana a su gestión. Ello pudiera ser la explicación al repentino interés del gobierno federal en atrapar un ‘pez gordo’ que sirva de paliativo a la debacle de la administración peñista. De otra manera no se entiende que luego de tantos años, la PGR ofrezca 15 millones de pesos como recompensa por Tomás Yarrington Ruvalaba, ex gobernador priista de Tamaulipas. Se le acusa de ser “probable responsable de delitos contra la salud”, según la dependencia federal. Aún no pueden capturar al prófugo Javier Duarte y ya lucran mediáticamente con la cabeza del tamaulipeco. No queda duda, la desesperación es enorme.

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