Revire del 23 de junio de 2016

La falta de atención oportuna y precisa del gobierno federal al caso de la CNTE, permitió que se combinaran los elementos necesarios para formar una peligrosa bomba de tiempo que ahora intentan desactivar en Gobernación. El movimiento magisterial disidente- y quienes lo financian e impulsan-, finalmente se convirtió en una pesadilla para la administración peñista por el pésimo manejo político de Aurelio Nuño Mayer desde la Secretaría de Educación Pública, entre otras variables. Uno de los mayores riesgos del conflicto es la contaminación hacia otras entidades fuera de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán. Ayer sucedió ya en Chihuahua, donde un grupo de 250 personas generó violencia y vandalizó el Palacio de Gobierno, además de enfrentarse con la policía. El hecho dejó más de 100 detenidos y 18 elementos de la estatal heridos. Ahí están las consecuencias de minimizar las señales de alerta encendidas en diversos puntos del país.  

Add This: