Revire del 23 de abril del 2021

Dicen que no son iguales pero todo indica que son peores. Si tomamos en cuenta que apoyadores de la 4T y quienes presumen de morenistas han sido atrapados recibiendo dinero en efectivo –Pío López Obrador-, o beneficiándose con millonarios contratos en Pémex –la prima Felipa-, o que sus imperios inmobiliarios fueron revelados por los medios de comunicación –Manuel Bartlett e Irma Eréndira Sandoval -, en nada se diferencian de priistas y panistas. Así como en el peñismo defendieron hasta lo imposible a su “nueva clase política”, de la cual hoy varios integrantes están presos y los panistas tampoco son ejemplo de probidad, en Morena parece que superarán en conductas ilícitas a sus odiados adversarios políticos. La muestra más fiel, aparte de pretender ampliar indebidamente la permanencia del presidente de la SCJN, son los casos de Félix Salgado Macedonio, David Monreal Ávila y Saúl Huerta, todos, involucrados en escándalos sexuales.

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