Revire del 22 de enero de 2019

Inteligencia, capacidad, ética y probidad de muchos actores políticos del país han sido puestas en tela de juicio a través de la historia. Los motivos son muchos y variados. No obstante, existen casos que destacan por lo torpe y burdo con los que se realizan. El ejemplo más reciente lo regaló en Veracruz la diputada local por Morena, Ana Miriam Ferráez Centeno, quien propuso un toque de queda para las mujeres y que éstas no salgan después de las diez de la noche mientras se soluciona el grave problema de los feminicidios e inseguridad en la entidad. El extravío de la morenista es de atar. En lugar de plantear ideas quiméricas absurdas, la también secretaria de la Comisión para la Igualdad de Género, debe trabajar para exponer soluciones viables que garanticen la integridad de los ciudadanos y sus bienes. O quizá esto sea demasiado para la inteligencia de la señora diputada.

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