Revire del 20 de mayo de 2016

En una dispareja guerra de vencidas, la CNTE parece quemar sus últimos cartuchos frente a la SEP. Después de que en Oaxaca le quitaron el control del IEEPO y con ello todos los recursos económicos, la Coordinadora perdió buena parte de su poder. Incluso, algunos integrantes de su dirigencia han sido encarcelados y varios más tienen giradas órdenes de aprehensión que en cualquier momento les pudieran hacer efectivas. Rubén Núñez y camarilla hoy transitan en un camino sin retorno que los puede llevar al abismo. La posición del gobierno federal es clara: no negociarán con ellos como lo hicieron en el pasado. Es evidente que el movimiento disidente está más que desgastado y ha perdido el apoyo popular que alguna vez llegó a tener. Los oaxaqueños, en especial los comerciantes, están hastiados de los plantones y el desorden que provocan cada vez que se les viene en gana. 

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