Revire del 20 de febrero de 2019

La aprobación de la Guardia Nacional, en los términos que desea el presidente López Obrador, encontró muchos obstáculos, no sólo de ciertos sectores de la sociedad, sino al interior de su propio partido y, desde luego, en la oposición, entiéndase ésta, al PAN y al PRI. Las trabas en el Senado de la República, en realidad son presiones de intereses políticos. De vender caro el amor. El PRIAN sabe que Morena requiere de la mayoría calificada en la Cámara alta (dos terceras partes de los 128 senadores que la conforman) para que se apruebe la creación de la Guardia. Aún con todos sus patiños, a los morenistas no les alcanzan los votos, les faltarían 15. Así que deberán ceder en aspectos importantes del dictamen y otorgar, además, algunas otras cosas valiosas a cambio. ¿Cuáles? El tiempo dirá cuáles. Por lo pronto, hay que esperar el circo del próximo jueves donde abundarán los gritos y sombrerazos. No se lo pierdan.

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