Revire del 20 de enero de 2017

El gobierno federal parece obsequiarnos algunas ‘coincidencias’ en el momento que el dólar se cotiza a niveles históricos respecto al peso. En esta semana regresó a México, directo de una prisión estadunidense, para ingresar a otra en Morelos, el ex gobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva, de extracción priista. Un par de día después es extraditado a la Unión Americana, Joaquín Guzmán Loera, uno de los capos más poderosos de las últimas décadas. Casualmente, el sinaloense fue entregado por la administración peñista, precisamente la víspera en que Donald Trump asumirá la presidencia de aquella nación. Todo indica que el famoso “Chapo” no volverá a pisar tierra azteca visto el cúmulo de delitos que se le achacan  en Estados Unidos. No obstante, la cabeza de Guzmán Loera no fue para el deschavetado Trump sino para Barack Obama. El mensaje para el nuevo inquilino de la Casa Blanca ahí queda.

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