Revire del 20 de abril de 2021

México es uno de los países con la tasa más alta de muertes por covid-19 entre el personal médico. Aún así, quienes laboran en instituciones médicas del sector privado atendiendo a contagiados de SARS-CoV-2, han sido discriminados y relegados por el gobierno obradorista para recibir la vacuna anticovid. El odio enfermizo que desde las instancias del poder se ha manifestado en contra de esos trabajadores de la salud, no puede considerarse sino una aberración. En Palacio Nacional ni los ven ni los escuchan. Por eso, médicos particulares de Netzahualcóyotl, en el Estado de México, hubieron de recurrir a instancias judiciales para, mediante amparos, obligar a las autoridades federales a que les aplicaran el antígeno. Así de selectivo, caprichoso e inhumano es el trato que se da al personal sanitario cuyo pecado es desempeñarse en hospitales y clínicas privadas. Bien por esos doctores que no se arredraron ante la arbitrariedad.        

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