Revire del 19 de diciembre de 2016

Mientras la enorme mayoría de los mexicanos estamos inmersos en la febril temporada decembrina, el vendaval de alzas por parte del gobierno está a todo lo que da. El próximo 1 de enero viene un brutal ‘gasolinazo’, uno de los que nos recetará la administración peñista en el 2017. Hoy, se confirmó otro incremento que afectará directamente a los consumidores: a partir del siguiente año los clientes deberán pagar un peso de impuesto especial (IEPS) por cada litro de bebidas lácteas saborizadas, un caso similar a lo que sucede con los refrescos. Por lo visto, aquello de que sería el aparato gubernamental quien se apretaría el cinturón y no la sociedad, es, como siempre, una tomadura de pelo, otro engaño más. Mientras el abuso sucede, seguimos conociendo los inmorales aguinaldos, bonos, sueldos y prerrogativas que se asignan inmerecidamente los funcionarios. Así la congruencia del discurso oficial.       

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