Revire del 17 de enero de 2021

La barbarie, al igual que la cuarta ola de Covid-19 en México, está incontenible. Este fin de semana asesinaron y decapitaron a un policía en Tenancingo, Estado de México. Mientras que una balacera en un palenque clandestino ubicado en la alcaldía Ixtapala de la capital de la República dejó como saldo un muerto y cuatro lesionados. Y en el fatídico Veracruz, gobernado por el morenista Cuitláhuac García, sicarios ejecutaron al dirigente del PAN en el municipio de Yanga. Ante la recurrencia de tantos hechos delictivos, pareciera que ya no asombra, que las autoridades normalizaron los elevados índices de la incidencia criminal. Los transgresores ignoran el exhorto presidencial de portarse bien so pena de ser acusados con sus mamitas y ser castigados ferozmente a base de chanclazos. Aunque no debe perderse de vista que no hay que ser tan duros con ellos, pues también son seres humanos, según el extraordinario filósofo palatino.  

Add This: