Revire del 16 de noviembre de 2021

Mareada y ensoberbecida, Claudia Sheinbaum, la “corcholata” favorita de Andrés Manuel López Obrador rumbo al 2024, dice que no necesita hacer pacto alguno con Ricardo Monreal y Marcelo Ebrard. Asegura que se llevan bien. Otra cosa no puede afirmar en público. Empero la realidad es distinta y está a la vista. Sheinbaum cree en la utopía de que será la próxima presidenta de México. No obstante el apoyo de López Obrador, y todo lo que ello significa en materia de recursos políticos y materiales, a la jefa de Gobierno capitalino no le alcanza para ganar la Presidencia, suponiendo que AMLO se decante por ella. Tanto Ebrard, como Monreal, tienen más tablas y experiencia en la política. Sheinbaum Pardo siempre ha estado cobijada por el hoy presidente. Su dependencia absoluta y lealtad a ciegas hacia el tabasqueño no le garantiza ni la candidatura de Morena ni que pudiera vencer en las elecciones. Hoy, ni siquiera ve el pacto alrededor.    

Add This: