Revire del 16 de enero de 2017

Tras los efectos políticos, sociales y económicos que trajo consigo el inmoral e injustificado gasolinazo, ahora sucede que la clase política -principalmente aquella opositora al gobierno peñista-, no tardó en rasgarse las vestiduras para intentar sacar raja del tremendo yerro originado en Los Pinos. Muy pronto apareció la demagogia de líderes de “izquierda” y de la ‘derecha’ condenando el alza a los combustibles y exigiendo que se revierta. Si los mencionados políticos realmente se interesaran por el beneficio de la población, renunciarían a sus groseros sueldos, amplias prerrogativas, bonos, camarillas de asesores y ayudantes. Hechos son amores, dice el conocido adagio. También, cuando en las dependencias del  gobierno anuncian que los altos mandos reducirán sus sueldos en 10 por ciento, desde luego que es una medida populista y mediática, lo que debe eliminarse de raíz son precisamente dichos privilegios, como los de ministros, legisladores y secretarios de Estado.     

Add This: