Revire del 13 de marzo de 2019

La cuarta transformación existe sólo en el discurso oficial. Los añejos vicios de la clase política están presentes en el gobierno morenista. Funcionarios voraces y patanes que de austeros solo tienen la fachada. Servidores públicos, en su mayoría incapaces y soberbios a los que el presidente López Obrador debe salir a desmentir y corregir, conforman el gabinete legal y ampliado. La incongruencia es un sello distintivo en la administración actual. Para muestra basta con ver lo que sucedió ayer en el Senado, donde fue electa como ministra de la Suprema Corte, Yasmín Esquivel Mossa, propuesta por el jefe del Ejecutivo. Nada tendría de extraño salvo que la señora es la esposa de José María Rioboó, el empresario constructor consentido de López Obrador. Al Imponer a sus incondicionales en el tribunal supremo, el mandatario repite la misma fórmula de los expresidentes que tanto ha criticado. ¿Dónde quedó la cacareada autonomía?

Add This: