Revire del 13 de diciembre de 2021

Concluyó el viaje por esta vida de Vicente Fernández, el gran y querido “Chente” como cariñosamente lo llamaba la gente, su gente. La gente que lo encumbró a niveles de ídolo. Privilegio que se le concede a unos cuantos, a esos tocados por la divinidad y que arriban a este mundo con dones extraordinarios. “El Charro de Huentitán” fue uno de ellos a través de su voz, de una calidad interpretativa que poseen unos cuantos de vez en cuando. Pronto se estableció la sólida conexión entre artista y público de todos los estratos sociales. Vicente Fernández fue consentido del pueblo sin condiciones. Donde se paraba el público coreaba con él sus canciones, lo mimaba como a pocos. Durante más de cinco décadas de carrera artística México lo arropó como suele hacerlo con sus hijos predilectos. Se va, pero deja un vasto legado con su obra musical. Dolorosa pérdida. Descanse en paz nuestro querido “Chente”, el Sinatra de las rancheras. 

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