Revire del 11 de febrero de 2019

Durante la conmemoración del 106 aniversario de la Marcha de la Lealtad, el presidente López Obrador reconoció ante la jerarquía del Ejército, la contribución de las fuerzas armadas en favor del país. No hace mucho, antes de ser elegido como titular del Ejecutivo, el tabasqueño tuvo una ríspida relación con la cúpula de los mandos militares. Incluso, en 2018, al entonces secretario general, Salvador Cienfuegos, luego de recibir un reconocimiento de la Universidad de Chiapas, AMLO lo descalificó: “Esa es politiquería, mejor que se ponga a trabajar”. La ofensa y otras más quedaron en el ánimo de la jerarquía castrense. Hoy, el trato del Ejecutivo a los nuevos titulares de la Sedena y Marina es de cordialidad y respeto. El mandatario comprendió que sin el apoyo decidido de la milicia le será complicado gobernar y enfrentar el enorme reto que tiene por delante en materia de seguridad. Sí, la forma es fondo.

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