Revire del 08 de marzo de 2019

En Morena, cada día son más comunes los dislates y riñas entre funcionarios y legisladores. Esto no debería sorprender. El partido político está formado mayormente por arribistas provenientes de otros partidos. Viven del presupuesto gracias al fenómeno “obradorista”, no a sus virtudes como candidatos, menos a sus impolutas trayectorias en la política. En ese entorno de envidias, de intentar posicionarse ante el Ejecutivo, han surgido una serie de pleitos que ha debido apaciguar el propio mandatario. El caso más reciente fue la gracejada del senador Salomón Jara Cruz, quien anunció una iniciativa “para sancionar a las calificadoras que actúen sin transparencia ni objetividad”. Por lo demencial de la propuesta y la andana de críticas que recibió Morena, este jueves AMLO le enmendó la plana al oaxaqueño: “no vamos nosotros a limitar su función… siempre vamos a ser respetuosos de la opinión de las calificadoras”. También lo desmintieron y tundieron Ricardo Monreal y Yeidckol Polevnsky.  

Add This: