Revire del 07 de agosto de 2018

De las cosas que más se le han criticado a Andrés Manuel López Obrador, es, en definitiva, su carácter autoritario. Aún resuenan en el ambiente frases sumamente desafortunadas del tabasqueño: “Al diablo las instituciones”; “Cállate, Chachalaca”, dirigida al entonces Presidente de la República; “El movimiento soy yo”, son algunas sentencias imposibles de obviar. Hoy, el próximo mandatario de México ha atemperado su discurso, se ha reunido con grupos de la sociedad con los cuales en algún momento se confrontó. Parece un López Obrador sereno, maduro, dispuesto a corregir lo que se deba enmendar. El encuentro de este lunes con grupos de ingenieros se realizó de manera propositiva y en armonía, un acto que colabora decididamente a limar asperezas innecesarias en una nación que lo que menos necesita es polarizaciones. La esencia de la política es lograr acuerdos y en esa ruta debe seguir AMLO. Escuchar a la ciudadanía es fundamental.   

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