Revire del 06 de noviembre de 2018

El juicio de la justicia estadounidense en contra del famoso capo sinaloense, Joaquín Guzmán Loera, es, eminentemente, un show mediático tal como lo acostumbran los vecinos del norte. La sentencia que se le imponga al famoso “Chapo” en los tribunales gringos no tendrá la menor incidencia en la actividad del narcotráfico en México ni en la unión americana. Es sabido que los cárteles de la droga siguen operando sin merma alguna cuando algunos de sus líderes son encarcelados. Las estructuras de esas organizaciones criminales no dependen de un solo hombre, están diseñadas para que otro integrante asuma de inmediato el mando. Sucede de esa forma en todo el mundo, así pasó cuando abatieron a Pablo Escobar en Colombia. Hoy, los grupos del país sudamericano, luego de la muerte de Escobar, siguen “exportando” cocaína igual o más que en el pasado. Así que nada cambiará con la reclusión de por vida a Guzmán Loera. Es solo teatro.      

Add This: