Revire del 05 de marzo de 2019

Guanajuato es uno de los estados más perjudicados por la actividad del crimen organizado, especialmente por el huachicoleo. La disputa por la plaza entre los cárteles de Santa Rosa y el Jalisco Nueva Generación ha dejado ya miles de ejecutados, entre ellos, mujeres y niños. La crueldad de esa narcoguerra llenó de sangre a la entidad. Mientras, el gobernador muestra su incapacidad para frenar tantas muertes violentas. Ante ello, han debido tomar la responsabilidad, el Ejército, la Marina y la Policía Federal. No obstante, al igual que en otras regiones del país, el robo de hidrocarburos se “socializó”, y son pobladores quienes defienden y protegen a los líderes huachicoleros y la ilegal extracción. Este lunes habitantes de Celaya, Villagrán y Juventino Rosas, incendiaron unas 20 unidades automotrices con las que bloquearon carreteras para impedir que fuerzas federales llegarán a la comunidad de Santa Rosa de Lima. Guanajuato está que arde.

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