Revire del 02 de marzo de 2022

Lo que el presidente López Obrador vislumbra en el horizonte es nada halagüeño. A los efectos del misil que representó el asunto de la “Casa Gris”, de los cuales no se ha podido zafar, llega el fusilamiento de al menos 17 personas en Michoacán. El tabasqueño intenta defenderse pero nada más no puede. Desesperado, lanza golpes sin ton ni son. Dice que deberían quitarle el nombre al CJNG porque afecta a Jalisco. Está claro que algo no anda bien con el mandatario. Se nota a simple vista, pero él jura y perjura que nada le afecta, asegura que su aprobación ronda el 65%. Nada más lejano de la realidad. Una encuesta de Enkoll al cierre del pasado febrero la ubica en 54%, una caída de 8 puntos en relación con noviembre último. La de El Financiero, publicada este martes, también arroja 54% desde el 60% en enero. Todo indica que el pueblo bueno y sabio tiene otros datos y no son muy agradables.

Add This: