Revire del 02 de diciembre de 2016

Con mentiras inició su gestión como gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares. Hace dos meses aseguró que cuando tomara posesión del cargo haría revelaciones tan importantes que “cimbrarían” al país. El panista no cumplió, sólo fue palabrería barata, mera bravuconada. En radio pasillo se comenta con insistencia que el gobierno federal lo puso quieto con la advertencia de no apoyarlo en el rescate de la entidad que saqueó su antecesor, el hoy prófugo Javier Duarte de Ochoa. También corre el rumor de que las autoridades tienen un expediente muy bien armado del flamante mandatario jarocho que no lo deja bien parado. Quizá eso bastó para bajarle los ímpetus. Por lo pronto nos quedaremos esperando otra oportunidad para conocer lo que cimbraría a México. Mientras tanto, la tarea que le espera a Yunes Linares es una especie de misión imposible. Las miradas estarán muy atentas para observar su trabajo.     

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