¿Por qué matar villanos en las cintas de superhéroes se ha vuelto algo predecible?

Por Marco Antonio Zúñiga T.

A comienzos del milenio Fox nos entregó películas de superhéroes como los X-Men. Sony nos dio la trilogía del Hombre Araña con Tobey Maguire. DC creó otra saga de Batman con un enfoque realista bajo la dirección de Christopher Nolan, mientras Marvel sentaba las bases de su universo cinematográfico que hasta la fecha sigue vigente. 

Villanos como El Duende Verde, el Doctor Octopus y El Guasón encontraron su final en la película que protagonizaron al lado del héroe en cuestión. ¿A qué se debe esto? Hay varios motivos, el primero se debe a que cuentan con más de un antagonista en su galería de chicos malos, el segundo es qué tan complejo es traer a la vida real un renegado con poderes que solo se podían ver en las páginas de un comic y el tercero es no saber cómo explotarlo (qué lo motiva, cuál es su  trasfondo).

Tomemos de ejemplo la película Hombre de Acero (2013) dirigida por Zack Snyder, en esta cinta Superman se enfrenta al General Zod y unos soldados kryptonianos; casi al final de la batalla, Zodd (Michael Shannon) usa su visión laser para aniquilar a una familia en la estación de trenes de Metrópolis, Superman (Henry Cavill) no tiene otra opción que romperle el cuello para detenerlo. Esto genera un conflicto en el defensor de Metrópolis, ¿quién es él para decidir quien vive y quién no? En esta cinta, Snyder, logra dejar al Superman de Christopher Reeve que fue muy representativo de la década de los 70, para darle un enfoque de dios incomprendido al último hijo de Krypton.

Otra cinta que nos puede ayudar es la Mujer Maravilla 1984 (2020) de Patty Jenkins. En esta historia la mujer maravilla, interpretada por Gal Gadot, se enfrenta a Maxwell Lord (Pedro Pascal) y Chita (Kristen Wiig), quienes causarán estragos en el mundo a causa de una piedra que concede deseos. Hay películas que tienen a más de un villano en la trama y se convierten en un completo desastre, este filme no es la excepción. Con uno que otro hueco en el guion y rayando en lo absurdo los antagonistas logran su propósito, no sin antes ser detenidos por la heroína. Debo de aclarar que los enemigos no mueren, renuncian a sus deseos y la película se olvida de ellos.

Llega un punto en la trama en el que los villanos ya no dan para más y recurren a eliminarlos en el tercer acto. Hay casos en los que pueden redimirse, pero no siempre es así. En mi punto de vista, cada película de superhéroes sigue la misma línea: hay un problema, solo una persona puede detenerlo, se enfrentan y todo vuelve a la normalidad. No obstante, eso también cae en lo repetitivo. Matarlos en cada cinta es como un chiste recurrente porque realmente no saben qué hacer con ellos. Hay demasiados villanos y un solo héroe al que enfrentar, lo más lógico es deshacerse de ellos y seguir con la historia como si nunca hubieran existido.

*Nota del editor: imagen en portada: especial Internet*