Profesores politécnicos descubren momento preciso para contrarrestar adicciones

  • Los tutores apoyaron en las materias y motivaron a los estudiantes a practicar ejercicio y una actividad artística

A través de actividades artísticas y deportivas es posible evitar y salvar a los jóvenes de las adicciones, son las conclusiones a las que llegaron dos profesores de distintos planteles del Instituto Politécnico Nacional. Quienes proponen realizar programas de prevención donde se incluya a los padres de familia, basados en el fortalecimiento de la autoestima, asertividad y educar sobre la importancia de cuidar su salud.

Las adicciones son un tema trascendental que afecta a los estudiantes de distintos niveles educativos, y es la segunda causa de deserción escolar, la solución, de acuerdo con la experiencia de los catedráticos implica un verdadero compromiso de las familias, las instancias educativas y de salud.

En relación a ello, la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas en Estudiantes (Encode) indicó que 79 mil 878 hombres y 51 mil 380 mujeres de secundaria y nivel bachillerato requieren atención terapéutica por consumo de drogas; en tanto que 102 mil 833 varones y 64 mil 597 chicas presentan un alto riesgo de adicción por abuso de alcohol.

Dentro del IPN se afrontó la presencia de adicciones en jóvenes, estas experiencias lograron resultados positivos a través de soluciones similares. El primer caso sucedió en un curso propedéutico con estudiantes de nivel medio superior. Los chicos se comportaban de manera extraña y tenían cambios radicales de humor. Un par de profesores decidieron investigar y descubrieron que cerca de 17 de ellos inhalaban solventes y consumían drogas.

“Un factor en común con los chicos fue que provenían de familias disfuncionales, la atención de los padres era escasa, había violencia y en algunos casos hasta abuso sexual. Una resultó tener un coeficiente intelectual muy alto, para ayudarla en su recuperación le propuse que diera pláticas a los estudiantes sobre su experiencia, ella aceptó y ha tenido mucho éxito con esta labor”, narró la profesora Blanca Laura Romero Meléndez.

Sin embargo, la académica, convocó a junta con padres e hijos, los condicionó para que acudieran a un centro de integración juvenil, que solicitaran una estancia mixta, siguieran el procedimiento y entregaran el documento que avalara su trabajo para regresar a clases.

Una vez transcurrido el proceso de desintoxicación volvieron a la escuela donde se les asignó un tutor. Una doctora escolar estuvo a cargo de los avances de salud, con el propósito de evitar recaídas, además de la atención que se siguió dentro del centro de integración juvenil. La función de los tutores fue vigilar y prevenir reincidencias, al mismo tiempo apoyar a los jóvenes en las materias y orientarlos hacia alguna actividad artística y física.

De acuerdo con resultados de la Encode del 2014, el consumo de sustancias psicoactivas que se realizó en las 32 entidades del país, destacó la prevalencia de haber consumido alguna vez drogas 18.6 por ciento de los encuestados, de los cuales 968 mil fueron hombres y 835 mil mujeres estudiantes de nivel medio superior.

Las acciones que pueden ayudar a dejar el consumo de drogas en los chicos, son reforzar la seguridad, autoestima y mejorar el vínculo con padres y profesores, a quienes invitó a estimular en la juventud el pensamiento crítico, a expresar y compartir sus emociones

insistiendo constantemente en lo valiosos que son y en la importancia que tiene cuidar su salud y su cuerpo.

Por otro lado, el profesor Félix Aragón Fuentes quien pertenece a otra instancia académica del IPN, realizó una labor conjunta con el Instituto Mexiquense Contra las Adicciones. El trabajo se llevó a cabo con un grupo de jóvenes en proceso de rehabilitación, con el fin de propiciar el ánimo emprendedor, motivar a los jóvenes y orientar su mirada hacia nuevos horizontes, se desarrollaron talleres que abarcaron temas de liderazgo, autoestima y asertividad.

“Además se invitó a los chicos a participar en actividades físicas y culturales las cuales lograron cambiar su realidad. A fin de compartir su experiencia con otros estudiantes que pasaban por el mismo problema lo cual fue benéfico para su recuperación”, comentó el catedrático politécnico.

El profesor trabajó con cerca de 50 jóvenes de entre 17 y 23 años de distintos niveles económicos, entre los que destacó un porcentaje mayor de chicos de escasos recursos (50), pertenecían a una posición económica alta 25 por ciento y el resto se ubicó en un nivel medio. “Es importante mencionar que a pesar de pertenecer a clases sociales dispares existió solidaridad y apoyo entre ellos”, narró el catedrático.

El IPN cuenta con los medios para poder transformar esta problemática a través de la prevención y por medio del crecimiento de centros deportivos y artísticos dentro de las escuelas que cuenten con una efectiva promoción entre la comunidad estudiantil, ya que estas actividades motivan a los chicos para tomar un camino que mejore su vida.

*Información IPN-CCS-del 03-05-2016*