El pensamiento crítico se difumina en el nuevo esquema educativo

  • La educación se convierte poco a poco en una mercancía más, no sujeta a regulación ni controles públicos
  • La afirmación de que el sistema vigente ofrece igualdad de posibilidades es una falacia e ignora las bases estructurales del capitalismo

El conocimiento y los valores son transmitidos mediante la educación, no obstante, el interés reciente por establecer reglas nuevas en ese sector favorece intereses económicos nacionales e internacionales, afirmó el doctor José María Martinelli Benedicto, investigador de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

El académico especializado en políticas públicas señaló que a partir de las llamadas reformas estructurales emprendidas en México por el gobierno federal se procura un mayor control de las conductas sociales.

El profesor dijo que el desarrollo humano, la educación de calidad y la necesidad de la evaluación son ideas introducidas con dichos cambios. Se trata de conceptualizaciones poco claras que reducen la problemática a las deficiencias de los docentes.

En su artículo Educación y resistencia social. La funcionalidad educativa –incluido en el libro Reformas estructurales: privatización y despojo social, editado por la Unidad Iztapalapa y que presentó como ponencia en el X Congreso Internacional de Educación Superior Universidad 2016 celebrado en La Habana, Cuba, en febrero último– propone analizar los contenidos y prácticas de la enseñanza, así como ampliar la cobertura en todos los niveles para lograr la igualdad social.

Martinelli Benedicto sostiene que la educación se ha convertido poco a poco en una mercancía más “no sujeta a regulación ni controles públicos”, un factor que la priva de sentido crítico. Ejemplo de esto es la eliminación de los estudios filosóficos en los niveles medios.

Así, la funcionalidad educativa se reduce a simplificar la comprensión que los alumnos adquieren de varios conceptos, lo cual genera una disociación de lo adquirido en el aula con la realidad o el contexto sociopolítico. “El acercamiento al pensamiento se dificulta. Las tendencias a la repetición ensombrecen la creatividad”.

Esta tendencia pone en riesgo al sujeto por ser incapaz de acceder a ideas complejas y lógicas, ya que “requiere interpretar la realidad, sea que quiera transformarla o conservarla”, dejándolo en un nivel deductivo, es decir, pasivo, alertó.

Para el investigador del Departamento de Economía, la función social de la universidad se ha perdido. “Las instancias universitarias asumen intereses dominantes” al conllevar valores impulsores de privilegios económicos o de estatuto social y brindar una educación que refuerza la prevalencia estructural capitalista.

La modificación de esa situación es posible mediante la revisión periódica de los planes de estudio y el establecimiento de un debate franco acerca de lo que la comunidad académica debe otorgar a la sociedad apoyada de estudios sólidos y científicos.

“Afirmar que el sistema vigente ofrece igualdad de posibilidades es una falacia; es ignorar las bases estructurales del capitalismo; es pensar que los pobres no surgen a voluntad”, resalta.

El investigador concluye que al dotar de libertad la enseñanza se creará un pensamiento crítico e informado. “La generosidad de la educación es darle al otro, a la otra, la luz de la palabra”.

*Información UAM-209 DEL 13-05-2016*

**Foto: Internet**