México, país con profunda desigualdad; hay 35 millones en rezago educativo

Al afirmar que México es un país con enorme desigualdad, el rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers  llamó a definir con urgencia los mecanismos que midan adecuadamente esta situación lacerante y sirvan para diseñar políticas que brinden soluciones.

“Medir la desigualdad adecuadamente es totalmente urgente para nuestro país porque es la única forma para evaluar políticas públicas encaminadas a superar esta brutal brecha”, señaló.

Durante la inauguración del Seminario Internacional “Medición de la distribución del ingreso y la desigualdad”, organizado por el Programa Universitario de Estudios del Desarrollo (PUED) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el rector de la máxima casa de estudios recordó que en el país hay 55.3 millones de pobres, y una tercera parte de la población se encuentra en condiciones de vulnerabilidad. Además, 35 millones de mexicanos están en rezago educativo: sólo seis de cada 10 jóvenes tienen acceso al bachillerato y tres de cada 10 a la educación superior.

Graue Wiechers precisó que “tener una correcta medición de la pobreza es una responsabilidad moral, ética y política. El seminario nos debe permitir llegar a nuevas conclusiones que encaminen al país a una mejor condición de equidad social”.

Las declaraciones del rector bien pueden ubicarse en el contexto de la injustificable reducción de los presupuestos a varias instituciones públicas de educación superior como el instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), además del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). Acciones como esta atentan contra la investigación y el desarrollo en nuestro país y no hacen sino incrementar la dependencia tecnológica respecto a otras naciones.

Aún más incomprensible es que, en la práctica, se destinen mayores recursos al gasto corriente y  a mantener a la obesa, ineficaz y corrupta clase política. Con un Gobierno insensible a la necesidad imperiosa de incrementar la matrícula y calidad de estudios superiores, no hace sino abonar a la profunda desigualdad existente en la república mexicana.  

*Foto: UNAM*