México no será un país desarrollado y en paz, si no se impulsan educación y ciencia

Al insistir que en este año instituciones educativas como el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) han visto reducidos sus recursos en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2017, el rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, afirmó que es difícil que México aspire a ser un país desarrollado y en paz, si no impulsa la educación de calidad y la ciencia.

No obstante, subrayó, para ello se requiere que éstas tengan un financiamiento sostenido. Explicó que a nivel superior sólo se atiende a una tercera parte de la población en edad de cursar estos estudios, y el rezago es mayor en las zonas marginadas del territorio. De Ahí la imperiosa necesidad de asignar mayores presupuestos a la educación en lugar de reducirlos.

“Es difícil que aspiremos a un país desarrollado y en paz, si no tenemos una correcta educación”, dijo el rector de la máxima casa de estudios del país al tiempo de señalar que es impostergable   aumentar la oferta en el bachillerato en cerca de 100 mil lugares al año. Y esa misma cantidad de lugares se requieren anualmente en la licenciatura, para llegar a una cobertura del 40 por ciento en el año 2022.

Además advirtió que México está por debajo de esa oferta y en los próximos cinco o siete años aumentará el número de jóvenes que demanden estos estudios, y de padres que busquen que sus hijos los cursen, lo que generará importantes problemas y presiones sociales a la educación superior.  

En el marco de su participación en la Reunión Anual de la Asociación de Médicos del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” (INCMNSZ), Graue Wiechers expuso que el escenario de la investigación en México también es complicado, pues el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) sufrió una disminución del 23.2 por ciento en el PEF 2017.

Agregó que nuestro país requiere impulsar la investigación encaminada a resolver los complejos problemas de la sociedad, que sean atendidos de manera multidisciplinaria, además de impulsar la innovación y el patentamiento.

Como ejemplo, manifestó que si se analizan estadísticas, éstas señalan que menos del 10 por ciento de las patentes que se otorgan en el país son para investigadores nacionales, mientras que en países como la India o Brasil, los científicos obtienen el 22 y 18 por ciento de las patentes, respectivamente, concluyó.