Los patrones critican con dureza al gobierno; “gasolinazo” atenta contra el consumidor, afirman

El aumento a los precios de los combustibles que entró en vigor el primer día del año “es desproporcionado y atenta directamente contra la economía del consumidor final”, afirmó este martes la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

“De ninguna manera estamos de acuerdo en que el usuario final resulte el más afectado con el incremento de precios de los combustibles”, señaló el influyente organismo patronal.

Puntualizó que en México, el componente de impuestos que tienen los precios de  gasolinas y diésel es muy elevado, ya que asciende a más del 40 por ciento.

Al fijar su posición respecto al “gasolinazo”, la Coparmex lanza una dura crítica a la administración peñista: “En la determinación de los nuevos precios, nos parece desproporcionado que el gobierno le traslade toda la carga al consumidor final y que no haya voluntad para revisar esquemas de reducción de cargas fiscales”.

También hizo un llamado al Congreso de la Unión para la revisión y ajustes pertinentes a la Ley del IEPS, con objeto de “aminorar las afectaciones y evitar su impacto directo a la economía de los consumidores finales”.

La confederación expreso su exigencia para que se revisen los porcentajes considerados en la fórmula para la determinación de los precios, demandando  ajustes a la baja en los impuestos respectivos. “Tenemos una gran preocupación por el impacto inflacionario que pueda generarse con los aumentos en los combustibles”, manifestó.

Y pone el dedo en la llaga al recordar: “Es evidente que Pemex ya no cuenta con la capacidad técnica ni financiera para mantenerse como el proveedor único de los combustibles por lo que hay que hacer una transición rápida y efectiva para evitar que las pérdidas acumuladas de la empresa productiva del Estado la lleven a una situación insostenible”.

“Es preocupante el incremento de las importaciones de gasolinas y diesel en los últimos años, hoy en día, estas importaciones llegar a ser por encima del 60% del consumo nacional, lo anterior debido a la limitada e ineficiente infraestructura de Refinación con la que contamos, que año con año disminuye y hoy opera por debajo del 60% de su capacidad, debido a su obsolescencia y falta de mantenimiento o reconfiguración”, subrayó la Coparmex.

Debemos tener una visión de mediano y largo plazo para transitar hacia un modelo energético más eficiente, productivo y competitivo, dejando atrás el modelo obsoleto que ha generado sobre costos por las ineficiencias, advirtió la Confederación Patronal, en una clara muestra de su disgusto por el repudiado “gasolinazo”.