La magnitud de la mortalidad

Autor: Saúl Arellano

México atraviesa por lo que puede considerarse, el mayor periodo de mortalidad absoluta en los últimos 100 años, y la más elevada, en términos relativos, desde el año 1970.

Comprender los fenómenos demográficos implica tener una mirada de largo plazo, desde la cual contextualizar eventos coyunturales, como la actual pandemia generada por el virus del SARS-COV-2; por ello es importante comparar lo que está ocurriendo, respecto de lo que ha pasado en nuestro país en las décadas previas. Así, por ejemplo, en el año de 1930, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), fallecieron 437,038 personas, cifra que representó el 2.64% de la población total de ese año, estimada en 16.55 millones de habitantes.

En 1940, la población había crecido a 19.65 millones de personas, y en ese año se tuvo registro de 458,906 personas, lo que representó el 2.33%. Es importante destacar que alrededor del 45% de esas defunciones tuvieron como causa enfermedades infecciosas y parasitarias; y que alrededor del 18.5% las causaron las enfermedades respiratorias; es decir, más de la mitad registradas en ambos periodos.

En 1950 la población nacional había crecido a 25.79 millones de habitantes; y el número de defunciones se estimó en 418,430; es decir, el 1.62% de la población nacional, un notable descenso respecto de la década previa. A partir de ahí y hasta el 2010 se registró una paulatina reducción en el porcentaje que representaron las defunciones respecto de la población nacional: 1.15% en el año 1960; 1.03% en 1970; 0.65% en 1980; 0.52% en 1990; y 0.45% en el año 2000.

Sin embargo, en el 2010 se registró el primer incremento en seis décadas, al haberse contabilizado un número total de 592,018 defunciones, frente a 112.33 millones de habitantes, lo que significó un 0.53% de la población nacional. Para el año 2015, el número absoluto de decesos fue de 655,688 frente a una población de 119.93 millones de personas, lo que representó el 0.54% de la población nacional.

Frente a lo anterior, para el año 2020 la estimación preliminar del INEGI es de 1,086,094 defunciones, los cuales, frente a una población de 126 millones de habitantes, representan el 0.86%, la proporción más alta registrada desde 1970.

Hasta la semana 35 del año 2021, la Secretaría de Salud estima que han ocurrido 729,450 defunciones en el país, por todas las causas; y asociadas a la COVID19, suman un total de 202,418; es decir, más de 500 mil defunciones obedecen a otras enfermedades o causas externas, que deben ser explicadas, aunque se sabe que la inmensa mayoría se vincula a la diabetes mellitus, la hipertensión, los tumores malignos, y las causas externas (accidentes, suicidios y homicidios).

En efecto, en el 2020, las enfermedades del corazón causaron 218,885 defunciones (20.15% del total); la COVID19 causó, oficialmente, 201,163 decesos (18.52% del total); mientras que la diabetes mellitus provocó 151,214 decesos (13.92%); mientras que las causas externas de mortalidad sumaron poco más de 76 mil decesos, lo que representó el 7% de las defunciones totales.

Respecto de estos temas, es también importante conocer las características sociodemográficas de las personas fallecidas; como es el caso, por ejemplo, del personal de salud que ha perdido la vida, y en cuyo indicador México es el peor del mundo, con más de 4 mil decesos, de los cuales poco más de 1,600 eran doctoras y doctores; muchos de ellos de alta especialidad, con lo que ello significa, además de la inconmensurable pérdida de las personas, la “pérdida país” en términos de recursos humanos en quienes se habían invertido miles de horas en educación y entrenamiento.

Las cifras oficiales definitivas sobre mortalidad en 2020 se darán a conocer el 20 de octubre por el INEGI. Entonces habremos de saber con mayor exactitud qué fue lo que ocurrió el año pasado en esta materia; y podrá profundizarse en el diagnóstico y explicación de los inmensos problemas que tenemos encima.

Investigador del PUED-UNAM

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*Nota del editor: imagen en portada: especial Internet*