Inseguridad y corrupción, herencia del gobierno de EPN, afirman senadores

La corrupción ha sido uno de los estandartes del actual gobierno; prácticamente toda la sociedad coincide en ello. Temas como el de la llamada Casa Blanca, Odebrecht, o la Estafa Maestra le han dado la vuelta al mundo posicionando a la administración del presidente Peña Nieto como una de las más corruptas en los últimos tiempos. De ahí la baja aprobación ciudadana a su gestión.

A lo anterior se suma la terrible inseguridad que prevalece en la república mexicana, donde la violencia se ha enseñoreado dejando miles de muertos, fosas clandestinas, feminicidios y millares de víctimas de desaparición forzada, entre muchos de los agravios que el equipo peñista ha sido incapaz de frenar.

En ello concordaron senadores de diversas fracciones quienes señalaron los esfuerzos realizados para atender los problemas de violencia en todo el país, y coincidieron en que las medidas fueron insuficientes porque no se logró un clima de paz y seguridad. Además, subrayaron, se deja un legado de corrupción sin castigo. Esto, en el marco del análisis del VI y último Informe Presidencial.

Marco Antonio Gama Basarte, senador del PAN, señaló que la Política Interior del actual gobierno se analiza en un entorno de insatisfacción de la población, a causa de la inseguridad y los escasos resultados que finalizan en calidad de catastróficos.

Precisó que la aseveración del presidente de la República, con relación a que no se alcanzó la meta deseada en materia de seguridad en todo el país, es acertada, debido a que deja el registro del año más violento en su sexenio y con más de 37 mil personas desaparecidas.

Mientras que el senador Clemente Castañeda Hoeflich, de Movimiento Ciudadano, dijo que la conducción de la política interna estuvo marcada durante todo el sexenio por contradicciones, equívocos y bandazos; “la muestra más elocuente de ello es la política de seguridad, la grave crisis de violencia y derechos humanos, que han ensangrentado al país”.

Fustigó, además, el hecho de que el gobierno priista decidiera convertir en ley una estrategia fallida la cual ha generado una grave crisis en materia de derechos humanos, y que hoy registra más de 30 mil desaparecidos, más de 15 mil feminicidios, más de 300 mil desplazados y un sinnúmero de ejecuciones extrajudiciales, entre otras cosas.

Por su parte, Joel Padilla, legislador del Partido del Trabajo, señaló que una gran debilidad del país es la red de impunidad que se extiende por todo el Sistema, sobre todo en las capas superiores.

Finalmente, senadoras y senadores criticaron la incapacidad del gobierno de Enrique Peña Nieto para atender los delitos, desapariciones, agresiones a periodistas y la “inmensa” deuda social. Ésta es considerada la administración más violenta e insegura en las décadas de la historia reciente.

*Con información del Senado de la República*

**Foto: Presidencia de la República**