Implementarán en estación Pino Suárez del Metro proyecto piloto para agilizar viajes

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  • De funcionar e implementarse en todas las líneas del Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México, se ahorrarían 10 millones de minutos por los cinco millones de viajes diarios que se registran en este servicio público.

Inspirados en la autoorganización de las colonias de hormigas, investigadores del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) pondrán en marcha un proyecto piloto para agilizar el ascenso y descenso de pasajeros en la estación Pino Suárez del Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México con miras a implementarlo en el resto de las estaciones que lo componen.

“Tenemos simulaciones con distintos niveles de realismo para el Metro, de entrada propusimos regiones de espera en la estación para separar los flujos de entrada y salida de personas porque las plataformas de los trenes de la Ciudad de México son demasiado angostas”, señaló Carlos Gershenson García, investigador del Departamento de Ciencias de la Computación del IIMAS, líder del proyecto junto con Jorge Zapotécatl.

Se requiere de una regulación flexible que se adapte a la demanda, ya que esta cambia en cada estación, lo que significa que cuando llega un tren a una estación hay un número distinto de pasajeros esperando y otro número diferente de personas en el tren, aspecto que dificulta un método eficiente donde se fijen los tiempos de espera.

El académico comentó que inicialmente se proponían regular los trenes, pero un componente muy importante en el retraso de este sistema es el comportamiento de los pasajeros, de ahí que Gershenson y Zapotécatl diseñaran un modelo enfocado en tratar de inducir un ascenso y descenso más eficiente.

El modelo se implementará en cuanto reciban el presupuesto del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, ya que su propuesta obtuvo recursos del fondo para Atención a Problemas Nacionales y en 2015 les hizo merecedores del Premio Google Research en Latinoamérica por el proyecto “Coordinación Urbana de Vehículos Autónomos”.

“En nuestra simulación de la Línea 1 del Metro se estarían ahorrando dos minutos de viaje por persona en el ascenso y descenso de pasajeros, estamos hablando de que hay más de cinco millones de viajes al día, pues serían 10 millones de minutos en una jornada ahorrados para la ciudad con una intervención de muy bajo costo”, dijo el profesor visitante en el Instituto de Tecnología de Massachusetts.

Vida artificial: imitando a los organismos vivos

La vida artificial es un campo de estudio interdisciplinario que va desde las matemáticas, pasando por física, biología, química, psicología, computación, arte y hasta filosofía cuyo objetivo es imitar la organización de los sistemas vivos para construir sistemas artificiales con cualidades de los seres vivos tales como autoorganización, capacidad de aprendizaje y adaptación al entorno.

“Lo que se considera como tecnología viva tiene las propiedades de los sistemas vivos: puede aprender, puede evolucionar, puede adaptarse, es robusta a los cambios. No sucede con mucha de la tecnología que tenemos hoy en día la cual es muy frágil, si falla un componente, falla todo el sistema; en cambio, si a un insecto, por ejemplo, le quitamos una pata puede seguir caminando, pero si a un automóvil se le retira una llanta no puede andar”, explicó Gershenson.

Se clasifica en tres categorías: la suave que considera simulaciones en software con propiedades de sistemas vivos; la dura, que incluye a robots e implementaciones en hardware de modelos biológicos; y la húmeda, que abarca los intentos de crear vida artificial a partir de componentes esenciales en el laboratorio, una muestra de ello son las protocélulas, un proyecto que buscar crearlas con propiedades parecidas a las células vivas, pero con componentes distintos.

Con el desarrollo de la vida artificial se empezaron a hacer experimentos a gran escala sobre evolución de organismos vivos en softwares, los cuales dieron un mejor entendimiento sobre las condiciones necesarias para que estos evolucionen por selección natural. En economía también se pueden hacer modelos basados en seres vivos, cuya característica es sobrevivir y adaptarse a entornos, mientras que en finanzas tampoco hay patrones regulares, sino muchas variables.

La UNAM está organizando el encuentro mundial en materia de vida artificial ALife: The Fifteenth International Conference on the Synthesis and Simulation of Living Systems en Cancún del 4 al 8 de julio a la que asistirán investigadores de países integrantes de la Sociedad Internacional de Vida Artificial. “Es la primera vez que se realiza en Latinoamérica, poniendo a México en el mapa del campo de estudio de la vida artificial y posicionándolo como líder en Latinoamérica en el área”, indicó el investigador en una conferencia de prensa que ofreció a principios de este mes.

Luz Olivia Badillo.

*Fuente: Academia Mexicana de Ciencias- 142 del 23-06-2016*