Factores externos y proceso electoral inciden en depreciación del peso

Para la mayoría de especialistas en temas económicos y financieros, las vicisitudes actuales del peso son consecuencia de diversos factores internacionales. Entre ellos se cuentan la recuperación de la economía y el aumento en las tasas de interés de la FED en Estados Unidos, así como la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). A estos factores exógenos se agrega la turbulencia provocada por el actual proceso electoral en nuestro país.

El dólar estadounidense se cotizó este martes a 20 pesos promedio en sucursales bancarias, lo que genera cierto nerviosismo entre inversionistas y público en general. No obstante, la percepción entre los expertos financieros coincide en el hecho de que el fortalecimiento del dólar a nivel internacional está generando mucha volatilidad cambiaria, no sólo en México, sino en casi todo el mundo, principalmente en América Latina, y señalan el caso de Argentina, como ejemplo de ello.

Lo anterior se debe atribuir a fundamentos económicos: la economía norteamericana se está recuperando; su moneda se fortalece y la de nuestro país se deprecia. Esto tiene más que ver con variables económicas internacionales que con razones políticas locales, precisa Armando Sánchez, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM.

“El peso mexicano prácticamente ha borrado todas las ganancias conseguidas frente al dólar en lo que va de 2018. Con el nivel actual de 19.570 pesos por billete verde, apenas registra una ligera apreciación de 0.46 por ciento, equivalente a un avance de 8.95 centavos”, señala el académico.

Incluso, advierte, que el tipo de cambio peso-dólar desde principios de enero hasta mediados de abril de este año había logrado una revaluación frente a la divisa de la Unión Americana de 8.47 por ciento, lo que implicaba un saldo a favor de 1.67 pesos.

No hay duda que las presiones para la divisa azteca continuarán y no se prevé que cesen en el mediano plazo. Por lo pronto, hay que ver cómo reacciona el Banco de México para contener lo que de facto es una devaluación del peso.

*Nota del Editor: Foto: BTU*