Esto nos cuesta -a la ciudadanía- la delincuencia en México

Autor: Saúl Arellano

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), dio a conocer los resultados de la edición 2021, de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre la Seguridad Pública (ENVIPE), uno de los principales instrumentos que permiten conocer el nivel de victimización que tenemos frente a la delincuencia.

La Encuesta tiene nueve tabulados, con resultados diversos, entre los que es importante subrayar, el relativo al costo que genera la delincuencia a las personas. Al respecto, lo primero que debe destacarse es que, según el INEGI, en el país hay 90.32 millones de personas mayores de 18 años; y que, entre ellas, 35.77 millones, es decir, el 39.6%, llevaron a cabo, entre 2020 y 2021, alguna medida de protección frente a la amenaza de la delincuencia.

La cifra que se asocia a esa cantidad de personas, como producto del gasto erogado para prevenir el delito es descomunal: 92,379 millones de pesos, o lo que es equivalente a un gasto promedio por persona, de 2,582 pesos en el año, para prevenir la acción de los delincuentes. Para dimensionar esa cifra, hay que enfatizar que, de acuerdo con el CONEVAL, el Ingreso laboral real per cápita en el país fue de 1,879.53 pesos mensuales, lo que significa que, en una comparación lineal, las personas dedican, en promedio sus ingresos reales de 1.3 meses para prevenir convertirse en víctimas de los delincuentes.

La entidad donde más cuesta prevenir la delincuencia es Baja California Sur, donde el gasto promedio por persona fue de 4,338 pesos en el año; seguido de Colima, Chihuahua, Campeche, Sonora, Michoacán, Tamaulipas y Baja California, donde el promedio de gastos se ubica por arriba de los 3 mil pesos por año.

De acuerdo igualmente con el INEGI, la cifra de personas que fueron víctimas de algún delito disminuyó respecto de la medición del año previo, ubicándose ahora en 21.24 millones, cifra que representa al 23.51% de la población mayor de 18 años en el país, lo cual significa que, prácticamente, una de cada cuatro personas mayores de 18 años ha sido víctima del delito en el último año.

Aunado a lo anterior, el promedio anual de pérdidas a causa de ser víctima de la delincuencia des de 178,637 millones de pesos. Nuevamente, para dimensionar el dato, hay que decir que el costo proyectado para la construcción de la Refinería de Dos Bocas se estimó en 161,700 millones de pesos; es decir, la delincuencia expolia a la población, de manera anualizada, con recursos equivalentes a la construcción de una obra de esa magnitud al año.

De esta forma, en promedio, las pérdidas de las víctimas de la delincuencia ascienden a 8,409 pesos anuales; y a gasto que se generan como consecuencia de daños a la salud, de 310 pesos como promedio anualizado. Así, los estados con mayores pérdidas por víctima del delito son: Michoacán, donde se reporta un promedio de 36,009 pesos anuales; Quintana Roo, con un promedio de aproximadamente 15,589 pesos anuales; y Baja California Sur, con un promedio de 12,307 pesos al año.

En total, como promedio del país, ser víctima de un delito o prevenirlo, le cuesta a cada persona en México 7,155 pesos; es decir, una suma de 277,604 millones de pesos anuales, prácticamente tres veces el costo que oficialmente se estima que tendría la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.

Además del miedo, la desesperanza y la frustración que vive la ciudadanía ante las condiciones generalizadas de inseguridad, los costos económicos que debe pagar anualmente son estratosféricos y bien puede afirmarse que constituyen un poderoso freno a las posibilidades y oportunidades de desarrollo en un país en el que, de disponer de esos recursos para consumo interno, bien podría dinamizarse de manera muy relevante una economía que ha padecido un enorme golpe a raíz de la pandemia.

Urge modificar esta realidad pues lo que está en juego es, nada menos, que la integridad, patrimonio y vida de millones de seres humanos.

Investigador del PUED-UNAM

www.mexicosocial.org

*Nota del editor: foto en portada: especial Internet*