Donación de órganos para trasplantes debe ser una acción voluntaria y lícita: Congreso

Con el propósito de que la donación de órganos y tejidos para trasplantes sea una acción voluntaria y lícita, este martes el Senado aprobó reformas a la Ley General de Salud.

“De esta manera se motiva y sensibiliza a sociedad mexicana a involucrarse en la donación de órganos y  en las adecuaciones se establecen los lineamientos para ello, con el fin de evitar el tráfico ilegal de los mismos”, señaló Salvador López Brito, presidente de la Comisión de Salud en la Cámara alta.

En la modificación a la Ley de Salud, destaca el hecho de que toda persona es disponente de su cuerpo y podrá donarlo, total o parcialmente, a menos que haya manifestado su voluntad de no serlo bajo alguna de las formas establecidas y para los fines y con los requisitos previstos en dicha legislación.

Asimismo, en el documento se precisa que la donación de órganos, tejidos, células y cadáveres, consiste en el consentimiento presunto o expreso de la persona mayor de edad para que, en vida o después de su muerte, su cuerpo o cualquiera de sus componentes se utilicen para trasplantes.

Se establece, además, que el escrito mediante el cual la persona exprese no ser donador, podrá ser privado o público, y deberá estar firmado por éste, o bien, la negativa expresa podrá constar en alguno de los documentos públicos o medios electrónicos, que para este propósito determine la Secretaria de Salud en coordinación con otras autoridades competentes.

No obstante, el consentimiento determina ciertas restricciones.  El presunto o expreso permiso otorgado por menores de edad, incapaces o por personas que por cualquier circunstancia se encuentren impedidas para expresarlo libremente, no será́ valido. De igual manera, el otorgado por una mujer embarazada solo será admisible si el receptor estuviere en peligro de muerte, y siempre que no implique riesgo para la salud de la mujer o del producto de la concepción.

Por su parte, el Centro Nacional de Trasplantes y los centros estatales de trasplantes, deberán garantizar que ni el receptor de un trasplante o su familia conozcan la identidad del donante ni que los familiares del donante conozcan la identidad del receptor.

*Nota del Editor: Foto: Especial Internet*