Cómo parar a 300 mil centroamericanos

Por Galia García Palafox de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI)

El gobierno mexicano tiene 45 días – plazo que vence el 22 de julio – para detener el flujo de migrantes centroamericanos en su camino al norte. Así se comprometió el canciller Marcelo Ebrard con el presidente Donald Trump.

Desde octubre del año pasado, cuando pasó por México la primera caravana migrante, el éxodo de centroamericanos sólo ha crecido. Unas diez mil personas cruzaron en las varias caravanas de finales de año. El gobierno mexicano les otorgó permisos de estancia temporal por razones humanitarias y de trabajo.

En enero, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, anunciaba un plan de migración ordenado y seguro en el que los migrantes que quisieran quedarse en México podrían hacerlo legalmente y quienes lo usaran como país de paso estarían registrados. “Es hora de que los derechos humanos que exigimos, sean respetados a nuestros connacionales en los Estados Unidos y en cualquier otro país del mundo, y también, sean respetados por el gobierno mexicano”, dijo Sánchez Cordero el 7 de enero.

Esa declaración ha sido vista como una de las causas del crecimiento del flujo de migrantes.  Más de 444 mil hondureños, salvadoreños y guatemaltecos han sido detenidos al cruzar la frontera con Estados Unidos en los primeros cinco meses del año, casi 3 mil por día. La cifra se ha quintuplicado: en 2018 el promedio de detenciones de la Patrulla Fronteriza era de 620 por día.

La gran mayoría, si no es que todos esos centroamericanos habrían cruzado por México. México sólo detuvo a 35 mil 52 centroamericanos en los primeros cuatro meses del año, unos 300 por día. Ahora, en la negociación de Ebrard con la administración de Trump, según el diario estadunidense The Washington Post, el gobierno mexicano se comprometió a detener dos mil migrantes por día.

En los últimos diez años México ha detenido casi tantos hondureños y guatemaltecos como la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos (esto no incluye deportaciones al interior de Estados Unidos).  México incrementó las aprehensiones y detenciones a partir de la crisis de niños migrantes de 2014.

Hasta hace unos meses, la Comisión Mexicana de Apoyo a Refugiados estiraba recursos para procesar peticiones de asilo a los centroamericanos.

Pocos quieren quedarse en México, pero aún así, en cinco meses de este año se han recibido el mismo número de peticiones de asilo de hondureños que en todo 2018, cuando ya de por sí se habían triplicado respecto al año anterior.

Si deseas revisar la investigación completa, puedes dar clic aquí.

Fuente del texto: MCCI

*Nota del editor: foto: especial Internet*