Unas de la Liga MX, y otras tantas del Barça

A falta de una jornada en el Apertura 2018, Cruz Azul, América, Pumas, Santos y Monterrey son los únicos que tienen su boleto asegurado a la liguilla del futbol mexicano, los tres boletos restantes los disputarán dentro de dos semanas, por la pausa que se hacen en las ligas, debido a la Fecha FIFA, pero que tendrán que planear muy bien la fecha 17 equipos como Tigres, Toluca, Morelia, Pachuca y Querétaro, quienes todavía tienen posibilidades de clasificar.

Cruz Azul va por un superliderato que no le espanta jugando en el Azteca, pues de cinco veces que logró la cima ahí, en cuatro acabó campeón; América mantuvo su dominio sobre todos los enemigos de la parte alta; Pumas intensifica su salvaje paso de visita, y el campeón Santos se repuso de la convulsión tras el título.

De los siguientes cuatro en la tabla, sólo Monterrey ya tiene pase y los otros tres dependen de sí para mantenerse en la Fiesta Grande, pero ninguno es serio candidato, ni siquiera para semifinales: ni el intermitente Rayados, el resucitado Tigres, Toluca con sus muestras de constante fragilidad y Morelia, sin los reflectores de equipo brillante.

En el plano internacional, otro equipo que tiene que apretar las tuercas en estas dos semanas de paro es el Barcelona, que no ha sido capas de aprovechar la crisis del Real Madrid, que con Santiago Solari va perfecto, aunque destacaremos que sus rivales no han sido de una gran exigencia, pero que ya están a cuatro unidades del líder Barça, que tiene que ajustar la problemática de la derrota en casa ante el Betis y la estadística de goles recibidos haciendo que se prendieran las alarmas.

La culpa de la situación del Barcelona, con los mismos goles encajados en la Jornada 12 que en toda la temporada pasada, es de Andrés Iniesta.

O, mejor dicho, de la falta de jugadores de un perfil similar y, por ende, de quien planifica las incorporaciones y diseña la plantilla, una comisión de técnicos en la que el entrenador, Ernesto Valverde, tiene una opinión más bien limitada. Y el Barcelona todavía no ha entendido cómo jugar tras ver marcharse al de Fuentealbilla.

Iniesta es un jugador que, más allá de su talento individual, interpreta el juego de maravilla. Fue él quien interceptó el balón en Stamford Bridge la temporada pasada que le serviría a Leo Messi para poner el empate y encarrilar el pase a cuartos de final de la Champions League, una jugada que constata la importancia que tenía el manchego con y sin balón.

El Barcelona intentó reemplazarle con Philippe Coutinho pero se equivocó. El brasileño es un jugador con tanto desequilibrio como inconstancia, incapaz de formar en la zona ancha y válido exclusivamente como extremo izquierdo. Es decir, un Neymar de un perfil más bajo. Pero nunca un Iniesta ni nada que se le asemeje.

Por otra parte, Arthur demostró ante el Betis que necesita más horas de vuelo para compararse al manchego y a Xavi Hernández, por muy buenas sensaciones que haya dejado en el tramo inicial de temporada.

El desconcierto del Barcelona en el centro del campo crea muchas dificultades a la defensa del equipo, que ya de por sí, no anda muy fina. Es evidente que los problemas empiezan en el centro del campo con poca agresividad técnica cuando no tienen el balón.

Y en medio de todo esto, salta la noticia de que Dembélé no aparece, que está enfermo, en fin, un problema más…

La sorpresa, en el Camp Nou, se dio en el regreso de Messi. No fue su culpa, hizo lo que pudo. Fue culpa del resto del Barça. Ter Stegen les regaló un gol, pero acumularon llegadas claras para hacer alguno más. Caído el líder, la Liga se aprieta y queda muy abierta.

*Nota del Editor: Foto: Cruz Azul FC*