El Tri es el rey tuerto en tierra de ciegos

México inició con dos victorias y presume el mejor comienzo en la competición en los últimos 16 años, desde el hexagonal rumbo a Alemania 2006, pero el Tri que dirige Gerardo Martino, aún genera dudas, con todo y que el resto de las selecciones no se encuentran en su mejor versión.

Muchos colegas han dicho que no importan las formas, sino que se gane y se califique a Qatar 2022, pero también es importantísimo, que el común denominador del Tri sea un juego dominante, para que esa inercia lo esté en pleno Mundial.

De qué servirá que se logre el boleto, si en la Fase de Grupos Mundialista quede descalificado, luego de los tres partidos, por no jugar bien.

México perdió los dos títulos que puso en juego este verano ante Estados Unidos. En ambos partidos -por la Nations League y por la Copa Oro- fue mejor que los estadunidenses. Las formas no fueron malas, el resultado sí. Más aún para un técnico pragmático como Martino que lo primero que hizo, fue ensalzar las dos victorias de 2-1 ante Jamaica y 1-0 ante Costa Rica.

Ya lo dijo Memo Ochoa: “no se califica caminando”, totalmente de acuerdo y más cuando los rivales del Tri han mejorado mucho y México se ha estancado. Ya no se consigue el boleto a un Mundial caminando, pero tampoco debe de hacerlo de rodillas, suplicando, para lograr los triunfos.

Arrancar con seis puntos es básico, te da mucha confianza. Son partidos muy complicados, con equipos que no tienen gran nivel, pero esos, son los que más se nos complican.

El sacar puntos de visitante es extraordinario, ante equipos que antes estaban más fuertes que hoy. Hasta el mismo Estados Unidos. Pero empezar ganando siempre es bueno.

Calificar a Qatar tendrá su grado de dificultad, hacerse fuerte en casa, una de las claves. Jugar con lo mejor disponible, adaptarse a las circunstancias, sentar a algunos, confiar en otros…si es que Martino no quiere que la eliminatoria sea un martirio, pero analizando las dos primeras jornadas del Octagonal, el Tri es el rey tuerto en tierra de ciegos.

Los números de Ricardo La Volpe en aquella eliminatoria rumbo a Alemania 2006, fueron abrumadores: 85 por ciento de efectividad; 67 goles en 18 partidos; sólo un empate y dos derrotas, una de ellas ante Estados Unidos en Columbus, y la otra en Puerto España, ante Trinidad y Tobago.

Tras el proceso de La Volpe, México tuvo dos eliminatorias nefastas. Para Sudáfrica 2010 debió llegar Javier Aguirre a resucitar al muerto, y para Brasil 2014, Miguel Herrera entró de bombero al repechaje ante Nueva Zelanda.

El Tri debe en cada partido poner al mejor equipo disponible, dejar en la banca jugadores que deben ser titulares pensando en los próximos compromisos es una decisión que además de minimizar al rival puede tener consecuencias graves porque no se puede permitir sufrir y terminar calificando vía repechaje como sucedió para la copa del mundo de Brasil 2014.

En los dos primeros juegos, México falló en contundencia, liderados en este rubro por el delantero naturalizado, Rogelio Funes Mori. Ha sido la primera opción del Tata Martino, para el centro de ataque en la Selección Mexicana, sin embargo, la presión sobre sus hombros comienza a hacerse presente dentro de la cancha, pues ha errado opciones claras de gol, que a México le facilitaría el trámite de los duelos ante jamaicanos y ticos.

Ante los isleños, con el marcador aún en ceros al 25', Jorge Sánchez envió un servicio a la frontal del área chica, en donde Funes Mori se encontraba solo para rematar, no obstante, un mal golpeo con la testa envió el balón por el lado equivocado del poste izquierdo.

Al minuto 20 frente a Costa Rica, un mal pase de Keylor Navas propició un robo de balón a la defensa por parte de Andrés Guardado, quien cedió la pelota para Funes Mori en solitario, sin embargo, la figura del arquero costarricense se agradó frente al marco y tapó el mano a mano con el guante izquierdo.

Durante el complemento, al 57', Funes Mori nuevamente se vio involucrado en una opción de gol por la banda derecha, en la que tomó la pelota y condujo para buscar un socio, no obstante, el trazo destinado para un solitario Jesús Gallardo terminó en las piernas del rival.

En ambos duelos, el Tri ha sido superior a Jamaica y Costa Rica, pero su andar durante los noventa minutos ha sido intermitente y la ha costado más de un suspiro frente a su marco.

Aunado a otros jugadores como Roberto Alvarado, quien también erró un claro gol o las fallas defensivas como la de Jorge Sánchez, que le costó el gol en la portería tricolor, han sido los culpables de que los resultados no sean más amplios.

El equipo mexicano sigue mostrando carencias en ataque y en defensa. Le falta claridad en el último tercio de cancha y otra vez el tema de la contundencia, es un aspecto a tratar.

En el Estadio Azteca y en el Estadio Nacional de Costa Rica se sumaron de tres puntos en cada uno, ahora viene el bochorno del Estadio Rommel Fernández de Panamá, esperemos sumar otra victoria, jugando bien, al fin y al cabo el Tri es el rey tuerto en tierra de ciegos.

*Nota del editor: foto en portada: @miseleccionmx*