El Tri no está muerto…, anda de parranda

Al pésimo desempeño deportivo de la Selección Nacional de futbol se agrega, una vez más, el escándalo.

Los abucheos de la afición a la Selección Mexicana y el grito de "fuera Osorio" en la despedida del Tri en el Estadio Azteca, quedan en segundo término.

A su llegada a Copenhague, el plantel mexicano amaneció en Dinamarca con la noticia publicada, en la Ciudad de México, en el sentido que previo a su viaje a esta ciudad, un grupo de jugadores se fue de fiesta y terminaron hasta muy tarde la misma, lo cual para los integrantes del Tri cayó como sorpresa, decepción; otros, entre sentimientos encontrados por el trabajo que se tira al darse a conocer públicamente dicha información.

Esta vez fueron: Guillermo Ochoa, Carlos Salcedo, Héctor Herrera, Jesús Gallardo, Jonathan y Giovani dos Santos, Raúl Jiménez, y Marco Fabián. Protagonistas de la fiesta, que incluyó a 30 scorts que habrían participado en la reunión.

Cierto, era día libre para los seleccionados. Pero, mientras otros eligieron la tranquilidad, estos ocho decidieron hacer un juego de solteros y casados.

Situación que hizo, que el capitán Rafa Márquez, en su carácter de líder, hablara fuerte con los jugadores inmiscuidos en la fiesta. ¡¡¡Ojo!!! No se rompió ningún reglamento.

La oportunidad de imponer reglas claras y evitar escándalos por mala conducta de los tricolores se perdió desde hace varios años. Desde que no se le dio su lugar, en ese entonces al director de Selecciones Nacionales, Néstor de la Torre, quien en 2010 renunció a su cargo tras sancionar a los jugadores que organizaron una fiesta, principalmente Carlos Vela y Efraín Juárez.

En su momento, en su época, se perdió una gran oportunidad de poner líneas claras y de lo que significa una institución como la Selección Mexicana y la perdieron los directivos.

Se hace crisis en este momento, pero es una crisis que se ha generado a través del tiempo por ser tan permisibles, aunque hay que destacar, que la concentración había acabado al término del encuentro ante los escoceses.

Entre los seleccionados nacionales hay algunos que no han podido quitarse la etiqueta de fiesteros, como Giovani dos Santos, Javier Hernández y Andrés Guardado. Ellos estuvieron entre los jugadores participantes en “la noche en Monterrey”, donde hubo alcohol, mujeres y hasta Yamilé, el famoso travesti, en el hotel de concentración, luego del partido amistoso ante Colombia, en el 2010.

La lista, la completaron Guillermo Ochoa, Carlos Salcido, Gerardo Torrado, Pablo Barrera, Rafael Márquez, Héctor Moreno y Enrique Esqueda. Los jugadores fueron multados con 50 mil pesos, pero además a Carlos Vela y Efraín Juárez los inhabilitaron durante seis meses.

Un segundo escándalo se suscitó previo a la Copa América, cuando ocho jugadores metieron sexoservidoras a sus habitaciones en la concentración del equipo que se encontraba en Quito, Ecuador. Sus nombres: David Cabrera, Néstor Calderón, Javier Cortés, Jonathan dos Santos, Israel Jiménez, Jorge Hernández, Marco Fabián y Néstor Vidrio.

Por esta conducta quedaron fuera de la Selección Nacional que tenía bajo su responsabilidad Luis Fernando Tena, uno de los tres auxiliares técnicos con los que contaba el Chepo de la Torre.

O, durante la Copa Confederaciones de Brasil 2013, los jugadores del Tri volvieron a protagonizar un nuevo escándalo al asistir, en plena competencia, a un popular lugar de Brasil para disfrutar buen momento. Jugadores como Guardado, Javier Aquino, Chicharito y Gio acudieron tres veces, por lo menos, al exclusivo table dance Termas Centaurus. No me pregunten cómo les fue en el torneo, pues cabe destacar que el combinado azteca fue eliminado en Fase de Grupos.

Un punto que podrían aludir esta vez los directivos mexicanos es que era su “día libre”, ya que los seleccionados no estaban en concentración; sin embargo, al ser una situación que se ventiló en los medios existe mucha desazón, ya que infortunadamente para la Federación Mexicana de Futbol los escándalos extracancha comienzan a ser comunes y es algo que molesta y entristece. Porque se habla más de lo que hacen afuera de la cancha, que en el terreno de juego.

A menos de dos semanas de que Alemania y México se enfrenten en Moscú en su debut en el Mundial de Rusia, los pronósticos no son alentadores para el equipo dirigido por Juan Carlos Osorio.

En la nueva lista hay un común denominador: reincidencia. Algunos estuvieron en la pachanga en plena concentración en Monterrey, y otros en Quito, Ecuador, antes de la Copa América, pero otros más estuvieron en ambas. Es decir, algunos jugaron su tercer partido, y seguramente en el futuro buscarán llegar al cuarto y hasta el quinto, lo que con el Tri no ha conseguido en mundiales. Y si me apuran, solo tendremos tres partidos en Rusia 2018.

*Nota del Editor: Foto: Femexfut*