Tres problemas del futbol en una sola cabeza

En el horizonte se le vienen al futbol mexicano varias cuestiones que tendrá que resolver por el bien de los clubes y de la Selección Mexicana.

El Tri está a un mes de iniciar otra etapa hacia Rusia 2018 y lo hará debutando en el Hexagonal contra Estados Unidos en Columbus, siendo una plaza en donde no ha podido salir con el triunfo y más ahora con un juego sin convencer, al jugar a nada.

Y aunque el 78 por ciento de los juegos que ha dirigido Juan Carlos, han sido victorias para México, el resto son dos empates y una derrota. La verdad es que sólo dos rivales están dentro del top 10 del ranking de la FIFA, que son Chile y Uruguay. Contra La Roja ha jugado dos partidos, uno amistoso y otro en los cuartos de final de la Copa América; el amistoso lo ganó México 1-0 y el otro es el que perdió con humillante goleada. Ante los uruguayos ganaron en el certamen intercontinental 3-1.

Ante Nueva Zelanda, que fue el primero de los amistosos antes de viajar a Columbus, para enfrentar el 11 de noviembre a Estados Unidos en el inicio del Hexagonal Final de la Concacaf, México terminó siendo predecible y previsible, pero Osorio no vio defectos en su Tri experimental, en su equipo emergente, en su selección de contingencias.

Giovani dos Santos tuvo momentos de brillantez en su regreso, atrevimiento futbolístico y emocional, sin embargo falta verlo de lleno en el clima de presión que privará a lo largo del Hexagonal.

Si Marco Fabián pudo encontrar libertad para elegir y hasta inventarse callejones entre los adversarios, fue por la tiesa formación de Nueva Zelanda, que no es Estados Unidos, como lo señaló el seleccionador tricolor, al referir que el futbol de los neozelandeses era similar al estadunidense.

Otro de los problemas que se le avecina a la FMF es el erradicar el famoso grito “Eeeeehhh… puto”, que ya ha costado más de un millón de pesos en multas a la Federación.

Hace unos meses, la campaña se llamaba: “Abrazados por el futbol...”. Los futbolistas de México pedían al aficionado que moderara su comportamiento en el graderío y evitara el grito que la FIFA cree que es de carácter homofóbico, que hacen ciertos aficionados cuando el portero visitante despeja el balón.

Entiendo también que la irreverencia del aficionado podría ser una respuesta al momento en que vivimos en México. La tribuna de futbol es la última frontera entre lo que quieres y puedes decir, es un sitio donde, se supone, existe una expresión libre y auténtica de decir las cosas. Yo creo que los mexicanos decimos o nos manifestamos a través del futbol como quisiéramos hacerlo en otros muchos rubros que nos lastiman y que son parte de nuestra vida.

El tema es delicado, más delicado que lo que significa un “pinche”, ya que estamos en términos folklóricos, sí, va más allá de un “pinche juego de futbol”, porque después de las multas, vendrá el veto al estadio, luego, quizá, jugar partidos sin público y después, el despojo de los puntos.

El otro tema que tiene en vela a los federativos es la continuidad de México en la Copa Libertadores. Se acerca la fecha para que se decida si la Liga MX tendrá representantes en el torneo sudamericano, pero si se decide que “no”, será un retroceso para el balompié tricolor.

Los dirigentes deben agotar hasta la última posibilidad para poder sostener la participación mexicana en los torneos de la Conmebol, porque son un parámetro que mide la competencia local del futbol mexicano.

El principal problema es el calendario de la Libertadores, que se extenderá de febrero a octubre, tiempos que se interpondrían con los de la Concacaf.

Los acercamientos de Cruz Azul, del América, de Chivas y de Tigres, de levantar el trofeo sudamericano, han sido las páginas brillantes de un libro escrito con líneas agridulces del futbol tricolor.

Los beneficios de que los clubes mexicanos sigan cerca del futbol sudamericano son absolutamente valiosos por el nivel de los rivales, por la intensidad de los juegos, de la pasión en las canchas y del hecho de poder enfrentar selecciones y clubes con un desarrollo deportivo y competitivo mucho más profundo que el que encontrarás siempre en tu área original. Siempre será mejor enfrentar a River, Boca o Sao Paulo, que al W Connection, al Hanckock Verdes o al Montego Bay United. No hay comparación. Sin embargo, el rompimiento parece inminente.

Para Conmebol resulta ser valioso en lo económico y para la televisión, al abrirse a un mercado muy poderoso como el mexicano, pues no se cobra igual un patrocinio internacional de Copa Libertadores con acceso al consumidor mexicano, que sin él. Aunque para los clubes fue poco equitativa la participación económica, ya que los premios no van acorde con la importancia de este mercado.